Más de 50 directores de recursos humanos y líderes de formación de compañías del Fortune 500 se reunieron en la oficina de Google en Nueva York. El evento, organizado por Grow with Google, tenía un objetivo claro: preparar a estos ejecutivos para liderar la adopción de la inteligencia artificial dentro de sus organizaciones. Para cualquier empresa española o europea que mire hacia el futuro laboral, lo que se habló ahí tiene implicaciones directas.
Qué ha pasado exactamente
Grow with Google convocó a más de 50 ejecutivos de alto nivel bajo el nombre «Leading the AI Transformation». No eran directivos genéricos: se trataba específicamente de directores de recursos humanos y responsables de desarrollo y aprendizaje corporativo, es decir, las personas que deciden cómo se forma y gestiona el talento en algunas de las empresas más grandes del planeta.
El encuentro tuvo lugar en la oficina de Google en Nueva York y se diseñó como un espacio de formación e intercambio. Los participantes no solo recibieron contenidos sobre inteligencia artificial: también compartieron casos de uso reales, estrategias de implantación y formas concretas de medir el impacto de las herramientas de IA en sus plantillas.
Uno de los focos centrales fue la experiencia del empleado. Los asistentes analizaron cómo la IA puede mejorar procesos que van desde la incorporación de nuevos trabajadores hasta la detección de necesidades formativas o la automatización de tareas administrativas en RRHH. No se habló de IA como algo abstracto: se presentaron casos de estudio concretos de empresas que ya están operando con estas herramientas en su día a día.
El otro gran bloque de la agenda fue la colaboración entre humanos y tecnología. El mensaje de fondo era que la IA no viene a reemplazar roles, sino a redefinirlos. Se exploraron estrategias para que la automatización de tareas repetitivas libere tiempo para trabajo más creativo y de mayor valor añadido. Un planteamiento que Google lleva tiempo defendiendo públicamente, pero que aquí se llevó a la práctica con ejecutivos que tienen capacidad real de implantarlo.
Por qué esto importa ahora
Hasta hace dos o tres años, la conversación sobre IA en las empresas era mayoritariamente técnica. Los departamentos de IT lideraban los proyectos piloto, y los responsables de RRHH estaban en un segundo plano. Ese modelo ha empezado a romperse. Las organizaciones han descubierto que la mayor barrera para adoptar IA no es la tecnología, sino la gestión del cambio cultural.
Por eso tiene sentido que Google haya convocado precisamente a directores de recursos humanos y no a CIOs o CTOs. Si las personas que gestionan el talento no entienden qué puede hacer la IA, ni saben cómo comunicarlo a sus equipos, los proyectos de adopción se quedan en presentaciones de PowerPoint. La apuesta de Grow with Google es atacar ese cuello de botella desde arriba: formar primero a quien tiene influencia sobre cómo trabajan miles de personas.
El contexto de mercado también ayuda a entender el momento. Herramientas como Microsoft Copilot, integrado en el ecosistema de Microsoft 365, o las capacidades de IA de Salesforce Einstein ya están activas en muchas empresas del Fortune 500. Google compite directamente con su suite Workspace y las capacidades de Gemini. Reunir a los responsables de RRHH de esas mismas empresas no es solo un gesto formativo: es también una jugada comercial para posicionar las herramientas de Google como la opción natural cuando esas organizaciones escalen su adopción de IA.
Qué dicen los que saben
Lo interesante de este evento no es solo lo que ocurrió dentro, sino lo que revela sobre el estado real de la adopción de IA en las grandes corporaciones. Si empresas del Fortune 500, con recursos prácticamente ilimitados, necesitan que Google les explique cómo liderar este proceso, el problema no es de acceso a la tecnología. El problema es que nadie tiene un manual claro de cómo hacer esto bien a escala organizativa.
Los analistas del sector llevan meses señalando una brecha que los propios datos confirman: muchas empresas tienen licencias de herramientas de IA activas, pero el porcentaje de empleados que las usan de forma regular es bajo. Gartner y McKinsey han publicado en los últimos dos años informes que sitúan ese porcentaje de uso real por debajo del 30% en la mayoría de implantaciones corporativas. La formación de los mandos intermedios y altos directivos se ha identificado sistemáticamente como uno de los factores clave para superar esa barrera. Google lo sabe. Y está actuando en consecuencia.
Lo que nadie te está contando
Hay un ángulo que la nota de prensa de Google no menciona y que merece atención: este tipo de eventos son también una operación de inteligencia de mercado. Cuando Google reúne a 50 directores de RRHH de las empresas más grandes del mundo en una misma sala, no solo les da formación. También escucha. Descubre cuáles son sus fricciones reales, qué funcionalidades les faltan, qué objeciones tienen frente a las herramientas actuales. Esa información tiene un valor enorme para el desarrollo de producto de Google Workspace y Gemini.
El segundo ángulo que se suele pasar por alto es el efecto multiplicador. Cada uno de esos 50 ejecutivos gestiona políticas de formación que afectan a miles, en algunos casos a decenas de miles, de empleados. Si Google consigue que estos líderes interioricen su visión de la IA y la trasladen a sus organizaciones, el impacto real no son 50 personas formadas: son potencialmente cientos de miles de trabajadores cuya relación con las herramientas de IA quedará moldeada, al menos en parte, por lo que sus directivos aprendieron en una oficina de Google en Nueva York. Es influencia a escala, con una inversión relativamente pequeña.
Qué esperar a partir de ahora
Grow with Google ya ha anunciado que está expandiendo su programa Career Readiness en asociación con la Hispanic Association of Colleges and Universities, con el objetivo de formar a 200.000 estudiantes. El movimiento corporativo de «Leading the AI Transformation» encaja en esa misma lógica: escalar la formación en IA desde arriba hacia abajo en las organizaciones, y desde las instituciones hacia los mercados laborales. Lo que queda por ver es si otras tecnológicas —Microsoft, con su red de partners certificados, o Amazon con AWS Training— responden con iniciativas similares dirigidas específicamente a perfiles de RRHH. La batalla por definir cómo aprenden las empresas a usar la IA acaba de volverse más explícita.
Fuente: The Keyword