Los creadores de Flipper Zero están desarrollando un nuevo dispositivo llamado Flipper One, una computadora Linux diseñada para ser completamente modular, donde cada componente físico puede reemplazarse o intercambiarse según las necesidades del usuario.
Qué es exactamente Flipper One
La propuesta central de Flipper One es tratar el hardware como si fuera un kit de construcción. A diferencia de una computadora convencional donde la placa madre, el procesador y el sistema operativo forman un bloque prácticamente inamovible, Flipper One permite intercambiar estos componentes de forma independiente.
El ejemplo más claro de esta filosofía: un profesional de seguridad informática podría sustituir la placa base por otra optimizada para análisis de redes, instalar una distribución Linux especializada en auditorías, y adaptar el dispositivo a un proyecto concreto sin comprar un equipo nuevo. Cuando ese proyecto termina, los mismos módulos sirven para otra configuración completamente distinta.
Esta modularidad física es lo que diferencia a Flipper One de otros mini-ordenadores Linux del mercado, como la Raspberry Pi, que también corre Linux pero no está diseñada con la misma filosofía de intercambio de componentes como parte central del producto.
Para quién está pensado
Flipper One apunta a dos perfiles distintos pero compatibles. Por un lado, los entusiastas del hardware que quieren experimentar con Linux sin comprometerse con una configuración fija. Por otro, los profesionales de ciberseguridad que necesitan un dispositivo adaptable para distintos entornos de trabajo.
El punto más interesante del diseño es que no exige experiencia previa en electrónica. La idea es que alguien con conocimientos básicos pueda personalizar el dispositivo siguiendo la misma lógica que montar piezas de construcción: encajan o no encajan, sin necesidad de soldar ni de interpretar esquemas técnicos complejos.
Esto conecta con una tendencia más amplia en el ecosistema Linux: el sistema operativo lleva años expandiéndose más allá del escritorio tradicional, y en 2026 se estima que Linux supera por primera vez el 5% de cuota global en escritorio, una cifra que refleja un interés creciente por alternativas al software propietario, especialmente entre desarrolladores y usuarios técnicos.
Lo que aún no se sabe
La fecha de lanzamiento oficial de Flipper One no está confirmada, ni tampoco su precio o la lista completa de módulos disponibles en el momento de salida. Tampoco se ha detallado si existirá un ecosistema de módulos de terceros desde el primer día, algo que determinaría en gran medida cuánto se parece el producto final a la promesa del «Lego para hackers».
Lo que sí está claro es que Flipper Zero, el dispositivo anterior de la misma compañía, ya construyó una comunidad sólida de usuarios técnicos dispuestos a experimentar con hardware abierto. Flipper One parte de esa base con una apuesta más ambiciosa: llevar esa misma lógica a una computadora Linux completa.