El cohete New Glenn de Blue Origin explota en Florida

El cohete New Glenn de Blue Origin explota en Florida

Una gigantesca bola de fuego iluminó el cielo nocturno de Cabo Cañaveral el jueves cuando el cohete New Glenn de Blue Origin —el vehículo estrella de la empresa fundada por Jeff Bezos— sufrió una explosión catastrófica durante una prueba estática de sus motores. El incidente, ocurrido alrededor de las 21:00 hora local, destruyó la primera etapa del vehículo y dañó las dos torres de servicio adyacentes a la plataforma de lanzamiento.

Qué ocurrió en la plataforma

El test tenía como objetivo verificar el comportamiento de los motores del New Glenn en condiciones controladas, sin despegue real. Sin embargo, apenas segundos después del encendido, las llamas se descontrolaron y ascendieron por los laterales del cohete. La primera etapa colapsó casi de inmediato, desencadenando una explosión masiva que engulló la base de lanzamiento y las torres de servicio a ambos lados de la estructura.

Las imágenes difundidas tras el incidente muestran con claridad la secuencia: el cohete activa sus motores, las llamas escalan por el fuselaje y, en cuestión de segundos, una columna de fuego se eleva sobre la instalación. No hay confirmación oficial sobre las causas técnicas del fallo ni sobre el estado exacto de la infraestructura de tierra.

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El contexto histórico de la explosión

La magnitud del desastre ha llevado a muchos observadores a compararlo con la explosión del cohete soviético N1 en 1969, considerada durante décadas la mayor deflagración accidental en la historia de la astronáutica. Aquel incidente destruyó la plataforma de lanzamiento y paralizó el programa lunar soviético durante años, sellando de facto la derrota de la URSS en la carrera espacial.

El New Glenn era el cuarto ejemplar de la serie. Su destrucción no solo representa una pérdida material de primer orden —este tipo de vehículos de gran porte implican inversiones de cientos de millones de dólares— sino que golpea directamente los planes de Blue Origin en un momento crítico: la empresa competía por contratos de carga y transporte tripulado, y el cohete formaba parte de los compromisos adquiridos con la NASA para el programa lunar Artemis.

Las consecuencias para la NASA y el calendario lunar

La explosión llega en un momento especialmente delicado para la agencia espacial estadounidense. El New Glenn estaba integrado en la hoja de ruta de misiones que sostienen el regreso humano a la Luna, lo que convierte este accidente en un problema que va más allá de Blue Origin. Los plazos del programa Artemis, ya sometidos a presiones previas, afrontan ahora una variable de incertidumbre adicional.

Blue Origin no ha emitido hasta el momento una declaración oficial detallando las causas del fallo, el alcance de los daños en la infraestructura de tierra ni el impacto sobre su calendario de vuelos. La empresa tampoco ha confirmado si el incidente afecta a otros ejemplares de la familia New Glenn actualmente en producción o en fases de integración.

La explosión del cohete New Glenn es el accidente más grave registrado en una instalación de lanzamiento estadounidense en décadas, y su investigación determinará si Blue Origin puede recuperar su posición en un mercado de lanzamiento pesado donde SpaceX mantiene una ventaja operativa consolidada con el Falcon 9 y el Starship.