Christophe Fouquet, CEO de ASML desde 2024, se sentó con TechCrunch el pasado martes en la terraza de su hotel de Beverly Hills, antes de su intervención en el Milken Institute Global Conference, y lanzó un mensaje sin ambigüedades: ningún competidor está en condiciones de desafiar a su empresa.
Quién es Fouquet y desde dónde habla
Fouquet lleva más de una década en ASML antes de asumir la dirección ejecutiva en 2024. Eso importa: no es un CEO llegado de fuera que repite los puntos del PowerPoint. Conoce la maquinaria por dentro, literalmente. Según recoge TechCrunch en su entrevista, se mostró relajado durante la conversación, incluso cuando el tema derivó hacia los rivales. Esa calma no es postureo de relaciones públicas; tiene una base técnica concreta.
ASML es el único fabricante del mundo de máquinas de litografía ultravioleta extrema (EUV), la tecnología imprescindible para producir los chips más avanzados del planeta. Sin sus máquinas, no hay semiconductores de última generación. Sin semiconductores de última generación, no hay iPhone, no hay GPU para inteligencia artificial, no hay coche eléctrico con los sistemas que esperamos de él. El mercado global de semiconductores, según datos recogidos por DirectorTIC, superará el billón de dólares en 2026. ASML ocupa el cuello de botella de toda esa cadena.
La pregunta que el CEO no responde del todo
¿Tiene razón Fouquet? La respuesta honesta es: en el corto y medio plazo, sí. China lleva años intentando desarrollar su propia alternativa a las máquinas EUV de ASML, impulsada por las restricciones de exportación que Estados Unidos y los Países Bajos han impuesto sobre la empresa. Hasta ahora, ningún actor ha conseguido replicar una tecnología que ASML tardó décadas y miles de millones en perfeccionar.
Pero la afirmación «nadie viene a por nosotros» merece un matiz que el propio material no desarrolla: que nadie haya llegado todavía no significa que nadie pueda llegar. La historia de la tecnología está llena de monopolios que parecían inatacables. El material disponible no recoge ninguna cifra concreta sobre la inversión de competidores ni sobre el estado real del programa chino de litografía, así que no corresponde especular.
Lo que sí es verificable es que, a día de hoy, ASML no tiene un rival funcional en EUV. Fouquet lo sabe, el mercado lo sabe, y sus clientes —TSMC, Samsung, Intel— también.
La entrevista completa de TechCrunch con Fouquet se publicó el 5 de mayo de 2026, coincidiendo con su presencia en el Milken Institute Global Conference en Beverly Hills.