Amazon se queda con la parte satelital de Apple

Amazon se queda con la parte satelital de Apple

Amazon está en proceso de adquirir la participación que Apple mantiene en Globalstar, la compañía de comunicaciones satelitales que hasta ahora había sido uno de los pilares del sistema de emergencias por satélite del iPhone. El movimiento reordena el tablero de las comunicaciones espaciales de una forma que merece atención.

Qué significa este traspaso

Apple había invertido en Globalstar como parte de una alianza estratégica para ofrecer conectividad satelital en sus dispositivos, específicamente la función de SOS de emergencia que llegó con el iPhone 14. Ese acuerdo convirtió a Apple en un actor con peso real dentro de la infraestructura satelital de Globalstar, no solo en un cliente.

Que Amazon sea ahora quien tome esa participación no es un movimiento menor. Amazon opera Project Kuiper, su propia constelación de satélites de órbita baja que compite directamente con Starlink de SpaceX. Sumar una posición dentro de Globalstar —una red satelital de órbita baja con décadas de operación y espectro radioeléctrico licenciado— refuerza sus activos en un sector donde el espectro disponible es escaso y estratégicamente valioso.

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La analogía funciona bien: es como si Netflix comprara la participación de Disney en un proveedor de fibra óptica. No es solo una inversión financiera; es control sobre infraestructura crítica que puede mejorar —o complicar— los servicios propios.

El ángulo que nadie debería ignorar

Aquí es donde me permito ser directo: este acuerdo plantea preguntas incómodas sobre el futuro de los usuarios de Apple. Si Amazon controla una parte significativa de Globalstar, ¿qué ocurre con la continuidad del servicio satelital de emergencia del iPhone? ¿Seguirá Apple dependiendo de una infraestructura cuyo accionariado ahora incluye a su mayor rival en comercio electrónico, cloud y cada vez más en dispositivos?

Apple no ha detallado públicamente qué implicaciones tiene este traspaso para sus acuerdos operativos con Globalstar. La fecha exacta de cierre del acuerdo tampoco se ha confirmado oficialmente. Lo que sí está claro es que Apple ya exploró otras vías de conectividad satelital —incluyendo conversaciones con SpaceX— lo que sugiere que la compañía no pone todos los huevos en una sola constelación.

Amazon, por su parte, gana algo que no se compra fácilmente: licencias de espectro y capacidad orbital ya operativa, mientras Kuiper todavía está en fase de despliegue masivo.

El acuerdo entre dos de las empresas más grandes del planeta por el control parcial de una red satelital confirma que la batalla por las comunicaciones globales se está librando, cada vez más, fuera de la atmósfera. Globalstar opera actualmente más de 40 satélites en órbita baja.