Un 60% más de aplicaciones nuevas se lanzaron en la App Store y Google Play durante el primer trimestre de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior, según datos de Appfigures. En iOS, ese crecimiento escala hasta el 80%. Lo paradójico es que este boom ocurre justo cuando todos esperaban que la inteligencia artificial se cargara el ecosistema de apps tradicional.
Qué ha pasado exactamente
Los números de Appfigures para Q1 2026 son difíciles de ignorar. 80% más de aplicaciones nuevas en iOS y 60% a nivel global comparando App Store y Google Play. Son cifras que contradicen abiertamente la narrativa que venía instalándose desde 2023: que los chatbots como ChatGPT o Claude iban a hacer obsoleta la necesidad de descargar apps individuales.
Greg Joswiak, vicepresidente senior de marketing mundial de Apple, no ha desaprovechado la oportunidad de hacer leña del árbol. En declaraciones recientes, bromeó directamente sobre los agoreros: «las noticias sobre su muerte pueden haber sido exageradas». Es el tipo de frase que suena graciosa viniendo de un ejecutivo de Apple, pero que también esconde un alivio genuino. La App Store es uno de los negocios más rentables de la compañía, generando comisiones que la Unión Europea lleva años intentando regular.
¿Cuáles son las categorías que más crecen? Los juegos móviles siguen siendo el mayor contribuyente en volumen absoluto, pero lo más interesante está en el resto del top cinco: productividad, utilidades, estilo de vida y salud y fitness. Que «productividad» aparezca en ese puesto dice mucho sobre quién está creando estas apps y para qué.
Y aquí llega el elemento más revelador del análisis: una parte significativa de este crecimiento apunta directamente a herramientas de desarrollo asistido por IA como Claude Code o Replit, que están haciendo posible que personas sin formación técnica específica puedan crear y publicar aplicaciones funcionales. La IA que iba a matar las apps resulta que está fabricándolas.
Por qué esto importa ahora
Durante 2023 y 2024, la pregunta que se hacían inversores, desarrolladores y analistas era legítima: ¿para qué descargar una app específica si puedo pedirle a un asistente de IA que haga lo mismo? La lógica parecía sólida. Si ChatGPT puede resumirte un PDF, ¿para qué instalar una app de resumen de documentos? Si Gemini responde preguntas de salud, ¿para qué la app de seguimiento de síntomas?
Lo que nadie calculó bien es el efecto democratizador de esas mismas herramientas de IA sobre el lado de la oferta. Replit, que permite crear apps completas describiendo en lenguaje natural lo que quieres construir, ha disparado su base de usuarios entre personas que nunca habían programado. Claude Code, el entorno de desarrollo de Anthropic, está siendo usado por pequeñas empresas y autónomos para construir herramientas específicas que no existen en ninguna tienda. El resultado es un catálogo que crece a una velocidad que las tiendas no habían visto desde los primeros años del iPhone.
Esto conecta directamente con la realidad del desarrollador independiente español. Crear una app funcional ya no requiere contratar a un equipo de desarrollo o conocer Swift o Kotlin. Requiere tiempo, una idea clara y paciencia para iterar con una herramienta de IA. El coste de entrada ha caído en picado.
Qué dicen los que saben
Lo interesante en el análisis de la industria es que nadie esperaba que la IA actuara simultáneamente como amenaza y catalizador del ecosistema de apps. La mayoría de los análisis de 2023 modelaban un escenario donde los asistentes conversacionales sustituían funciones, no donde las herramientas de desarrollo de IA multiplicaban el número de creadores. Es un error de perspectiva bastante habitual: se analizó el impacto en la demanda y se ignoró completamente el impacto en la oferta.
John Gruber, una de las voces más respetadas del ecosistema Apple, ha lanzado ya una advertencia que merece atención: este crecimiento acelerado necesita un equipo especializado de vigilancia dentro de Apple para detectar y eliminar apps fraudulentas antes de que causen daño. No es un comentario menor. El caso reciente del juego Freecash, retirado por violar las políticas del App Store, o la aparición de apps maliciosas con pérdidas financieras documentadas para usuarios, son señales de que la moderación actual no está diseñada para absorber este ritmo de publicaciones.
Lo que nadie te está contando
Aquí está el problema que Apple prefiere no destacar en sus comunicados: más volumen no significa más calidad ni más seguridad. Si el 80% de crecimiento en iOS se debe en parte a que cualquiera puede generar y publicar una app funcional con IA en cuestión de horas, el proceso de revisión del App Store está bajo una presión para la que no fue diseñado. Apple lleva años presumiendo de que su jardín vallado es más seguro que Google Play precisamente por esa revisión manual. Ese argumento se complica cuando el número de solicitudes de publicación se multiplica por dos en un trimestre.
Hay otro ángulo que está pasando desapercibido: la distribución de quién se beneficia de este crecimiento. El dato de que «productividad» y «utilidades» están en el top cinco puede interpretarse de forma optimista, como una señal de apps útiles creadas por personas con problemas reales. Pero también puede significar otra cosa: un aluvión de microaplicaciones de nicho creadas con IA, con propósito comercial dudoso, diseñadas para capturar tráfico de búsqueda dentro de las propias tiendas. El App Store Optimization, el SEO de las tiendas de apps, se está convirtiendo en un campo de batalla donde la IA juega a favor de quien sabe usarla para llenar huecos, no necesariamente para resolverlos bien. Que parte de ese crecimiento sea espuma, lo veremos cuando lleguen los datos de retención.
Qué esperar a partir de ahora
Si Appfigures mantiene esta tendencia en Q2 y Q3 de 2026, Apple tendrá que tomar una decisión incómoda: o refuerza masivamente sus equipos de revisión y moderación, o automatiza ese proceso con IA, lo que abre otro debate sobre quién supervisa a la IA que supervisa las apps. Google, que siempre ha tenido una política de revisión más laxa en Play Store, podría encontrarse con una ventaja inesperada si Apple no escala su infraestructura de moderación al mismo ritmo que escala su catálogo. La pregunta que queda abierta es si el App Store que conocemos, construido sobre la promesa de calidad y seguridad, puede seguir siendo ese ecosistema cuando el volumen de entrada lo acerca cada vez más al modelo de Google.