Google Photos estrena retoques de piel, dientes y ojos con IA

Google Photos estrena retoques de piel, dientes y ojos con IA

Google Photos acaba de activar una nueva batería de herramientas de retoque facial que permiten editar retratos directamente desde la app sin necesidad de abrir Photoshop ni recurrir a filtros de Instagram. La actualización añade siete funciones específicas para retratos —desde suavizar textura de piel hasta blanquear dientes— accionables en pocos toques. Para quien hace fotografía cotidiana o simplemente quiere pulir una foto antes de compartirla, esto cambia el flujo de trabajo por completo.

Qué ha pasado exactamente

Google ha incorporado un conjunto de herramientas de retoque pensadas para hacer ajustes rápidos y sutiles sobre retratos dentro de su aplicación de fotos. El proceso arranca seleccionando una cara dentro de la foto; en ese momento, el editor despliega las opciones disponibles para trabajar sobre ese rostro concreto. Esto es relevante porque el sistema detecta y acota el área de edición de forma automática, sin que el usuario tenga que hacer selecciones manuales ni usar pinceles.

Las siete herramientas disponibles son: heal (eliminar imperfecciones o manchas), smooth (suavizar textura de piel), under eyes (aclarar ojeras), irises (dar brillo o intensidad a los ojos), teeth (blanquear dientes), eyebrows (definir o ajustar cejas) y lips (realzar el color de los labios). Cada una de ellas cuenta con un control deslizante de intensidad, de modo que el usuario puede aplicar el efecto de forma gradual y decidir hasta dónde llegar. El énfasis explícito de Google está en los ajustes «sutiles» y naturales, no en transformaciones dramáticas.

El rollout está en marcha y afecta a la aplicación de Google Photos tanto en Android como en iOS. La función se activa tocando sobre un rostro detectado en cualquier foto de la galería, lo que significa que no está limitada a selfies tomadas en el momento, sino que puede aplicarse sobre imágenes ya existentes en la biblioteca. No se ha especificado si alguna de estas funciones está restringida a suscriptores de Google One o si la totalidad estará disponible para cuentas gratuitas, un detalle que conviene confirmar una vez el despliegue sea completo en todos los mercados.

El funcionamiento técnico se apoya en modelos de inteligencia artificial que identifican las distintas zonas del rostro de forma independiente. Esto permite, por ejemplo, que la herramienta de dientes no afecte a la piel del contorno de la boca, o que el ajuste de iris no altere el blanco del ojo ni las cejas. Es la misma filosofía que Google ha aplicado en otras funciones de su editor —como Magic Eraser o el ajuste de luz por zonas— llevada ahora al territorio del retrato facial.

Por qué esto importa ahora

Durante años, el retoque facial de calidad ha requerido pasar por aplicaciones dedicadas: Facetune fue durante mucho tiempo la referencia para suavizar piel y eliminar manchas en el móvil, y Snapseed o Lightroom Mobile han cubierto el espacio de edición más técnica. La entrada de Google en este segmento con herramientas nativas integradas directamente en la galería reduce la fricción de forma considerable: ya no hace falta exportar, abrir otra app, retocar y volver a guardar. El flujo completo ocurre en un solo sitio.

La tendencia de fondo es clara: las grandes plataformas de almacenamiento de fotos están compitiendo por convertirse en el editor principal del usuario, no solo en el archivo. Apple ha seguido un camino parecido con las herramientas de ajuste de Fotos en iOS —que incluyen control de exposición, brillo o viñeta por zonas— aunque Cupertino ha sido más cautelosa con el retoque facial explícito, probablemente por razones de imagen de marca relacionadas con la autenticidad. Samsung, por su parte, lleva tiempo ofreciendo retoques de piel en su aplicación de cámara nativa en los Galaxy, aunque esas herramientas están más orientadas a aplicarse en tiempo real durante la captura que en la postproducción. Google apuesta aquí por la edición posterior, que da más control al usuario.

Para el usuario español, el contexto es el de una app que ya tiene instalada y usa para guardar sus fotos. No requiere suscripción adicional —al menos por lo conocido hasta ahora—, no exige aprender una interfaz nueva y funciona sobre el archivo existente. Eso la hace especialmente accesible para quienes no tienen formación en edición de imagen pero sí quieren pulir una foto de boda, una imagen de perfil o un retrato familiar antes de imprimirlo o compartirlo.

Cómo usar las nuevas herramientas paso a paso

El flujo de uso es directo. Desde Google Photos, se abre la foto a editar y se accede al modo de edición habitual. Al detectar la presencia de un rostro, el editor muestra una opción para seleccionarlo. Una vez seleccionada la cara, aparecen las siete herramientas mencionadas en una barra horizontal. Se elige la herramienta deseada —por ejemplo, *smooth* para suavizar la piel— y se ajusta la intensidad con el deslizador. El efecto se previsualiza en tiempo real sobre la imagen. Se puede aplicar más de una herramienta en la misma sesión de edición, combinando, por ejemplo, la eliminación de manchas con el brillo de los ojos.

El detalle técnico más interesante es la segmentación por zonas. La IA que opera bajo estas herramientas trabaja con un mapa del rostro que identifica regiones específicas —piel, dientes, iris, cejas, labios— de forma independiente. Esto evita uno de los problemas habituales de los filtros de belleza más toscos: que el suavizado de piel elimine también la definición del pelo, las cejas o los bordes de los labios, dando ese aspecto plástico que caracteriza los retoques mal aplicados. En los ejemplos compartidos por Google, los resultados mantienen la textura natural en las zonas no afectadas.

Queda pendiente de verificar si el procesado ocurre enteramente en el dispositivo —lo que protegería la privacidad de las imágenes— o si parte del análisis se realiza en los servidores de Google. Este es un punto no menor, especialmente para usuarios que tienen fotos de menores en su galería y que podrían usar estas herramientas sobre ese tipo de imágenes.

El debate detrás de los retoques automáticos

La llegada de estas herramientas no es ajena a una conversación que llevan años teniendo tanto la industria tecnológica como los profesionales de la imagen: hasta qué punto facilitar el retoque facial automático normaliza una visión alterada de la apariencia física. Aplicaciones como Facetune fueron criticadas precisamente por hacer demasiado fácil alcanzar estándares de piel o proporciones que no existen en la realidad, con efectos documentados sobre la autopercepción de los usuarios más jóvenes.

Google parece haber tomado nota de esa crítica en el diseño de estas herramientas. El vocabulario que usa —»quick, subtle fixes», ajustes rápidos y sutiles— y el hecho de que los deslizadores permitan una aplicación gradual apuntan a una filosofía de mínima intervención. No hay una opción de «piel perfecta» con un solo toque; el control queda en manos del usuario. Es una distinción importante respecto a los filtros de cámara de Instagram o Snapchat, que aplican modificaciones en tiempo real y de forma más agresiva.

Aun así, la línea entre retocar una imperfección puntual y alterar sistemáticamente la apariencia en todas las fotos es fina, y depende exclusivamente de cómo cada usuario use las herramientas. Lo que Google pone sobre la mesa es la tecnología; el criterio sobre cuándo y cuánto aplicarla sigue siendo una decisión humana.

Qué cabe esperar

El despliegue de estas herramientas se está produciendo de forma gradual, por lo que no todos los usuarios las verán disponibles de inmediato. En las próximas semanas debería completarse el rollout global. Lo que conviene vigilar es si Google acaba restringiendo alguna de estas funciones —especialmente las más elaboradas, como el trabajo en iris o labios— a los usuarios de pago de Google One, siguiendo el patrón que ya aplicó con Magic Eraser, que pasó de ser exclusiva de Pixel a estar disponible para todos y luego quedó parcialmente detrás del muro de pago de One. También será interesante ver si Apple responde incorporando herramientas equivalentes en una próxima actualización de iOS, algo que encajaría perfectamente con el rediseño de la app Fotos que llegó con iOS 18. La competencia en el espacio del editor de galería nativa acaba de volverse más intensa.